El tenso transcurrir de los días en las estaciones de servicio rosarinas

Temor, incertidumbre, y sensación de vulnerabilidad, lastima a estacioneros y playeros de las estaciones de Rosario, que no encuentran solución segura a la situación


Por redacción El Estacionero

El terrible crimen del joven playero de una estación de servicio PUMA de Rosario, Bruno Nicolás Bussanich, abrió un nuevo capítulo de las desventuras de estos negocios. Una difícil disyuntiva se ha instalado entre los estacioneros rosarinos, cuya preocupación no encuentra alivio en las medidas tomadas hasta ahora.

En el ambiente flota un temor: ¿habrá un próximo homicidio en estas empresas pyme? Y hay sobrados motivos para temerlo, a saber: Antes del ataque al playero, fueron asesinados un colectivero y dos  taxistas; esto generó estrépito en la población, pero para nada comparable con el crimen en la estación.

Es que como dice el refrán, “una imagen vale más que mil palabras”; y el brutal asesinato fue tomado por  varias cámaras de video, circulando rápidamente en las redes sociales y en los noticieros de la televisión. Es decir que este crimen fue muchos más “redituable” para la mafia que los tres anteriores. Por otra parte las características del trabajo de los playeros, los hacen mucho más vulnerables. Trabajan en un ambiente totalmente abierto y a escasos metros de la calle. Para los sicarios y sus mandantes, es más fácil y más efectivo.

La situación es sumamente preocupante para las estaciones de servicio rosarinas e incluso las aledañas.

El dueño de la estación de servicio que sufrió el ataque, Alejandro Di Palma, habló con la prensa y consideró que “no hay una estrategia para atacar el problema de la violencia narco en Rosario”. Además sostuvo que “no hubo cambios con la llegada de las fuerzas federales” y que “la ciudad continúa en estado de nerviosismo y estrés” tras los cuatro crímenes de la última semana.

Gran preocupación por el crimen del joven playero

“Estoy muy preocupado por todo, por la seguridad, por el futuro; no sabemos cómo arrancar la estación. Tenemos dudas de qué hacer, no estamos teniendo ninguna orientación, ninguna asistencia como para tomar una decisión”, dijo Di Palma y recordó que se restringió la atención durante la noche en las estaciones de servicio de Rosario.

Sobre la presencia de las fuerzas federales para intervenir el territorio, Di Palma dijo que “no hubo ningún cambio” y describió cuál es el ánimo del rosarino tras la ola de crímenes: “Seguimos con el mismo estado de nerviosismo y estrés en el que nos metió este hecho que es el último de una cadena”.

El dueño de la estación de servicio consideró que “no hay una estrategia para atacar el problema de la violencia narco en Rosario” y agregó: “No estamos ante un plan logrado y trazado por un especialista”.

“En este momento creo que algo cambió en el sentido del reclamo de la sociedad pero no soluciona el tema de fondo”, concluyó Alejandro Di Palma.

Mientras tanto los familiares de Bruno Nicolás Bussanich lloran su prematura muerte, y estacioneros y playeros de todo Rosario, despiertan cada día pensando que les deparará el nuevo día.


NOTAS RELACIONADAS

Continúa el cierre nocturno en las estaciones de servicio de Rosario

Violencia en Rosario: extorsionan a estaciones de servicio y otros negocios

Los comentarios están cerrados.