La experiencia de un antes y un después con la compañía en materia de flexibilidad y abastecimiento
Por redacción El Estacionero
Ayer publicamos en elestacionero.com un artículo sobre la delicada situación económica que atraviesa la empresa Voy con energía y su proyección sobre las estaciones de servicio de esa sigla. Elestacionero.com conversó sobre el particular con un estacionero cuyo negocio está abanderado con la empresa mencionada.
Comenzamos preguntándose cuales son los problemas que están sufriendo “No nos mandan combustibles; hace dos semanas que no nos mandan nafta, ninguna de las dos, al gasoil euro hay que pagarlo y lo mandan a las dos semanas, y lo único que están enviando con cierta normalidad es el gasoil común, pero no en las cantidades que necesitamos sino bastante menos”.
Consultado sobre las explicaciones que dan desde la empresa, el entrevistado dijo que “la explicación que dan es que no tienen plata, y el contrato que tenemos dice que en cualquier momento ellos pueden cortar el abastecimiento. Así que hay que salir a buscar quien nos venda combustibles para seguir trabajando. En realidad están incumpliendo con la ley de franquicias al no abastecer”.
¿A qué precios están comprando afuera? “Al mismo precio de Voy y en algunos casos más barato; en ese sentido cubiertos, aunque las condiciones de venta son más estrictas”.
Consultamos al estacionero acerca de cómo ha sido el trato de Voy con sus estaciones abanderadas “En realidad ha sido muy bueno, con mucha flexibilidad y consideración con el estacionero. Por ejemplo si pedíamos combustibles y aumentaba el precio antes de que lo recibiéramos, respetaban el precio anterior por haber estado hecho el pedido. En ese sentido yo la he recomendado mucho a la empresa. Pero ahora tenemos este problema”.
Con respecto a la situación de años atrás en las estaciones en general, manifestó que “antes los márgenes tal vez eran bajos, pero todo el combustible se vendía en las estaciones de servicio, todos los lubricantes se vendían en las estaciones de servicio, además de muchos otros rubros que hacían a la facturación del negocio”.
“La empresa que desordenó la comercialización de lubricantes, fue la ESSO; comenzó vendiendo a los supermercados y otros lugares, incluso más barato que en las estaciones de servicio”.


Los comentarios están cerrados.