Inversión en energías limpias duplica a la de combustibles fósiles

Vista de la recién inaugurada granja de paneles solares en La Loma, del norteño departamento del Cesar en Colombia.


La energía solar fotovoltaica encabeza en todo el mundo la atracción de inversiones para las energías limpias, con un volumen de recursos que casi duplica el destinado a combustibles fósiles.

El mundo invierte en energías limpias casi el doble de los recursos que destina a la producción de combustibles fósiles, mostró un estudio de la Agencia Internacional de Energía (AIE), divulgado este jueves 6.

Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, dijo que “la inversión en energía limpia está estableciendo nuevos récords incluso en condiciones económicas difíciles, destacando el impulso detrás de la nueva economía energética global”.

“Por cada dólar que se destina a fósiles hoy en día se invierten casi dos dólares en energías limpias”, resumió.

Según el estudio de la agencia que agrupa a los mayores países consumidores del Norte industrial, se espera que este año la inversión total en energía en todo el mundo supere por primera vez los tres billones (millones de millones) de dólares.

Dos billones de dólares se destinarán a tecnologías limpias, como energías renovables, vehículos eléctricos, energía nuclear, redes, almacenamiento, combustibles de bajas emisiones, mejoras de la eficiencia y bombas de calor.

Esa expansión se contempla incluso cuando los mayores costos de financiamiento obstaculizan nuevos proyectos, especialmente en países emergentes y en desarrollo.

El resto del mundo estimado de inversión en energías, algo más de un billón de dólares, se destinará al carbón, el gas y el petróleo.

“Por cada dólar que se destina a fósiles hoy en día se invierten casi dos dólares en energías limpias”: Fatih Birol.

Hay grandes desequilibrios en la inversión: las economías de mercados emergentes y en desarrollo, fuera de China, solo representan alrededor de 15 % del gasto mundial en energías limpias, lo que deja claramente en desventaja al Sur global, donde las fronteras hidrocarburíferas siguen expandiéndose innecesariamente.

En América Latina y el Caribe, se prevé que la inversión en energía alcance los 185 000 millones de dólares en 2024, una cifra récord, y con Brasil como líder.

El sector eléctrico representa más de 35 % del monto estimado, mientras que el suministro de combustibles fósiles casi 55 %, y el uso final menos de 10%.

Las energías renovables y el almacenamiento continúan en crecimiento, la energía solar lidera el despliegue (incluidos proyectos de pequeña escala), la inversión en almacenamiento se acelera en Chile (para reducir los cuellos de botella en la transmisión), y la energía eólica marina repunta en Brasil y Colombia.

Muchos países también están desarrollando estrategias de hidrógeno a largo plazo e implementando proyectos piloto, especialmente en Brasil (donde una planta de 1,2 gigavatios obtuvo permisos ambientales a finales de 2023) y Chile.

La inversión en los sectores de uso final es baja: menos de un tercio de los países de la región tienen estándares mínimos de desempeño energético para motores industriales o electrodomésticos, por ejemplo, y pocos han implementado códigos de construcción obligatorios.

A nivel planetario se prevé que la inversión del sector eléctrico en tecnología solar fotovoltaica pase de los 500 000 millones de dólares en 2024, superando a todas las demás fuentes de generación combinadas.

Ya en 2023 la inversión combinada en energía renovable y redes superaba por primera vez a la destinada a combustibles fósiles.

En 2015, la relación entre inversiones en energía limpia y en combustibles fósiles era de aproximadamente 2:1; en 2024, esa relación alcanzará 10:1.

La integración de las energías renovables y la mejora de las infraestructuras existentes han provocado una recuperación del gasto en redes y almacenamiento.

Las inversiones en almacenamiento en baterías están aumentando, y se prevé que superen los 50 000 millones de dólares en 2024. Pero el gasto está muy concentrado en los países desarrollados y China.

En Estados Unidos la inversión en energías limpias aumentará hasta superar los 300 000 millones de dólares este año, 1,6 veces el nivel de 2020 y muy por delante de la cantidad invertida en combustibles fósiles.

La inversión global en exploración y producción de petróleo y gas en 2024 volverá a los niveles de 2017, pero las empresas de Oriente Medio y Asia representan ahora una parte mucho mayor del total. Crecerá siete por ciento y totalizará 570 000 millones de dólares.

Los nuevos proyectos de gas natural licuado (GNL) aprobados, liderados por Estados Unidos y Qatar, suponen una nueva oleada de inversión que podría aumentar la capacidad mundial de exportación de GNL en 50 %.

China concentrará la mayor parte de la inversión en energías limpias en 2024, con una cifra estimada de 675 000 millones de dólares.

El informe también señala que la inversión en energía nuclear para la generación de electricidad seguirá en aumento y que la energía solar fotovoltaica liderará la transformación del sector eléctrico.

 A-E/HM

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