Shell vendió parte de su compañía en Argentina. Opina su presidente Teófilo Lacroze

¿Qué empresa es la compradora? Lea además la opinión del presidente de Shell Argentina Teófilo Lacroze

Esta semana fue noticia la compra por parte de la empresa brasilera Raízen del sector de downstream de Shell Argentina. La transacción incluye además de la relación contractual con 645 estaciones de servicio, a la refinería de Buenos Aires, los negocios de combustibles marítimos, combustibles de aviación, asfaltos, químicos y lubricantes, así como las actividades de suministro y distribución en el país.

Raízen cuyo nombre surge la unión entre el nombre de la caña de azúcar “raíz” y el negocio de la energía “en”, está integrada por Shell y la brasilera Cosan en partes iguales y fue constituida en el año 2011. La brasilera que pertenece a Rubens Ometto Silveira Mello, tiene 80 años de trayectoria en el negocio de la caña de azúcar y posee 860.000 hectáreas constituyéndose así en el mayor productor mundial de ese vegetal, siendo además un poderoso productor de biocombustibles.

Poseen en Brasil 6.000 estaciones de servicio (bastante más que el total de bocas de todas las marcas existentes en nuestro país) y se ubican en Argentina en segundo lugar en ventas después de YPF.

El actual presidente de Shell, Teófilo Lacroze, trabajo en Raízen entre los años 2011 y 2015 y por tal motivo fue entrevistado por el diario Clarín, surgiendo el siguiente diálogo:

Con esta venta, ¿qué cambia?

-Para el usuario no cambia nada. Más que una venta estamos viviendo la llegada de un socio extranjero de enorme envergadura. Shell sigue estando en todo el negocio. En uno, que es la comercialización, con el 50% y en el otro, la producción, con el 100%. Lo que cambia con Raízen es una compañía más dinámica donde nuestro futuro lo decidimos nosotros. Shell es una empresa en 80 países y Raízen sólo está en Brasil y ahora en Argentina.

-¿Sigue al frente?

-Estamos en un proceso de transición para separar ambas partes de la compañía. Y lo más probable es que quede como responsable del negocio de Raízen en Argentina. Así lo comunicamos ayer a los empleados.

-¿Raízen buscará otros negocios?

– Cosa, el socio brasileño, es uno de los cinco principales grupos económicos de Brasil, factura US$ 23.000 millones, está muy diversificado, desde ferrocarriles a distribuidoras de gas. Ven aquí muchas oportunidades.

-¿Además de las oportunidades, qué los atrajo?

-Tienen una visión optimista del mercado argentino. Raízen es una sociedad probada y exitosa en Brasil que la estamos expandiendo regionalmente. Y en Argentina no solo vamos a usar la marca Shell sino que vamos a seguir produciendo productos alineados con la última tecnología. La semana que viene lanzamos un producto que es una evolución de la V-Power.

-¿Cuál es el modelo de negocio?

-Venimos creciendo dos puntos de participación en una estrategia de crecimiento con rentabilidad. Queremos seguir siendo líderes en innovación y preferencia de marca. Nuestro posicionamiento es la calidad en un negocio que es de centavos.

-El precio de los combustibles es muy sensible por su incidencia en los precios. ¿Vienen más aumentos?

-El precio de los combustibles es el mayor desafío del negocio de la comercialización. Se establece en función del tipo de cambio, los impuestos, el precio de los biocombustibles y del precio internacional del petróleo Brent. La última actualización se hizo cuando una de sus variables, el precio del Brent, estaba a US$ 67 el barril. Y hoy cotiza a US$ 74. Nosotros compramos y pagamos el petróleo en dólares. Ese es nuestro desafío.

-La otra parte de Shell va a seguir en la explotación de petróleo y gas. ¿Cuáles son los planes?

-Estamos en Acambuco, un área convencional y en otras siete áreas en Vaca Muerta. Precisamente en Vaca Muerta tenemos 40 pozos donde más de la mitad están en producción. Hoy hay 12.000 barriles por día y vamos por muchos más pozos. Aún estamos en una etapa piloto pero decididos a pasar a una etapa de desarrollo y de mayor producción. Los resultados que se obtienen en Vaca Muerta son muy positivos y no tienen nada que envidiar al shale de Estados Unidos y Canadá. Estamos invirtiendo US$ 300 millones por año y un poco más. Hay un escenario de precios como el Brent a US$ 74 que es mejor que cualquier escenario optimista. Lo importante es que haya un marco regulatorio claro y reglas que se mantengan en el tiempo.

 

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