En muchas estaciones de servicio se cumple la normativa, aunque hay lugares en que no se respeta y venden igual.
Allá por 2010 el Gobierno bonaerense anunciaba que trabajaría con los municipios para revertir la escasa efectividad en el cumplimiento de normas tendientes a controlar el uso de casco por parte de motociclistas. En aquel entonces en un encuentro presidido por el exgobernador Daniel Scioli, y al que asistieron jefes comunales de diferentes distritos, se acordaba impulsar ordenanzas municipales mediante un proyecto. El mismo postulaba no vender combustible a quienes no llevaran el casco protector.
En varios municipios del país, se han instrumentado normativas como la mencionada, y ha habido el rechazo de los estacioneros. El poder de policía lo tiene el estado y no la estación de servicio. Máxime cuando se trata de prevenir incidentes que de ocurrir lo harían fuera de la boca de expendio, por lo que nada tiene el estacionero que intervenir en la cuestión.
De hecho, si el motociclista llega a la estación sin uso de casco, es porque el municipio falló en sus controles para que esto no ocurra. Esa falencia no debe ser subsanada por el expendedor.
«Esto permite que inspectores municipales y provinciales controlen ese cumplimiento». Eso se explicó en aquel momento, aunque paralelamente se trasladaba esos controles a las estaciones de servicio.
Agregaban que también se buscó crear un registro para consignar la relación entre motos y cascos a partir de un número de serie en estos últimos. «Siempre es preciso trabajar en la concientización porque hay que cambiar una cuestión cultural que hace que no se cumpla la obligación legal de usar casco», resaltaron ayer desde el área de Inspección General teniendo en cuenta las permanentes intervenciones que se hacen en las calles para mejorar la seguridad vial.
¿Qué pasa en las estaciones con el uso de casco?
Si bien desde la puesta en marcha de la normativa los vendedores de combustibles no estaban de acuerdo en ejercer el poder de policía, hay en Pergamino estaciones que en estos momentos cumplen con la legislación. Aunque la situación es diferente en aquellas expendedoras ubicadas en los barrios periféricos. «En el radio céntrico hay estaciones que directamente no venden si el conductor de la moto concurre sin casco, y sucede lo mismo si se acercan con un bidón para llevar el combustible», añadieron fuentes consultadas. Es cierto que muchas estaciones no cumplen con la norma y no pasa nada, pero… ¿y si saliendo a la calle luego de carga nafta, el motociclista sufre un accidente? ¿Qué pasa con la responsabilidad del empresario que le cargó? Es para pensar…
«Si bien el uso de casco es obligatorio conforme a las normas vigentes, más importante aún, es la preservación de la vida», señalaron. Sin embargo, la normativa es a veces poco respetada por los usuarios de los vehículos en cuestión, que muchas veces ni siquiera lo compran. Por tal motivo el Municipio trabaja siempre en la instrumentación de acciones tendientes a educar, controlar y sancionar a todos los motociclistas de acuerdo con las exigencias de la Ley Nacional de Tránsito, como medida principal para evitar lesiones graves y muertos, exigiendo el uso obligatorio del casco.
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