¿Por qué no repunta el GNC?

Mucho se ha dicho y escrito en los últimos meses sobre el GNC: que tiene un gran auge como consecuencia de los incrementos de precios de la nafta, que las conversiones aumentan mucho, etc. ¿Es así?

Desde hace tiempo se viene hablando en distintos medios de prensa del fuerte crecimiento del GNC, en lo referente a las conversiones de vehículos que se estarían agregando al parque automotor gasero. Se dice además que el crecimiento es menor en lo que respecta a las ventas de GNC en las estaciones de servicio y se especula en que el (supuesto) gran despegue de las conversiones muy pronto se  va a reflejar en las ventas de las estaciones de servicio. Sin embargo ese deseado momento nunca llega. ¿Qué ocurre?

Para saberlo debemos salir de las subjetividades tales como sensación de crecimiento, las impresiones, etc. y remitirnos a los fríos números que nos enfrentan a la realidad: luego del repunte en las conversiones entre los meses de junio y agosto del año pasado, las mismas han retomado una tendencia declinante que en nada se condice con el “boom” de crecimiento del que tanto se habla.

Como consecuencia de esto, el parque automotor propulsado por GNC ha decrecido durante el año pasado y está bastante lejos de recuperarse. De hecho los nuevos vehículos que se incorporan al sistema no logran compensar los que se retiran por obsolescencia dando como resultado una disminución en la demanda que están padeciendo los estacioneros desde hace  bastante tiempo.

Obviamente el correlato de esta situación son las ventas deprimidas de GNC en las estaciones de servicio, que durante todo el año 2018 se mantuvieron por debajo de los valores del año 2017.

Sin embargo los números relacionados con las ventas de combustibles y sus precios relativos, nos llevarían a creer que tanto conversiones con ventas deberían repuntar fuertemente. Efectivamente el precio del GNC comparado con el de la Nafta Súper se ha mantenido en niveles realmente competitivos durante todo el año

El Estacionero consultó con talleres de distintas localidades y surge claramente el motivo de esta contradicción entre lo que debería ser y lo que es: Hay una cantidad importante de automovilistas que desearían adquirir un equipo de gas, pero sus posibilidades económicas se los impide. Se nos informa que hay muchas consultas en los talleres pero pocas concreciones.

Aparentemente el principal problema es la falta de una línea de crédito accesible que permita hacer la operación, ya que el pago de la cuota está asegurado con lo que se ahorra cargando gas en lugar de nafta.

En conclusión, están dadas todas las condiciones en materia de competitividad del GNC para que haya un fuerte crecimiento del mismo, pero la crisis económica que atraviesa nuestro país, si bien hace más apetecible el equipo de GNC, por otra parte dificulta su adquisición. Mal momento para PEC’s, Talleres y Estaciones de Servicio.

 

 

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