«Se requiere un cambio regulatorio drástico para dar un salto de inversión»

Lo dijo Nicolás Arceo, director de la consultora Economía y Energía (E&E), en referencia al sector de los hidrocarburos»


Como parte del ciclo de conferencias de AOG, el economista trazó un panorama sectorial sobre la potencialidad de la industria y proyectó un escenario de crecimiento con exportaciones por encima de los U$S 20.000 millones para 2030, para lo cual, dijo, hace falta un nuevo marco jurídico.

El aumento de la producción permitiría un nivel de exportaciones por encima de los U$S 20.000 millones.

OIL&GAS

El Director de la consultora Economía y Energía (E&E), Nicolás Arceo, planteó diversos escenarios de producción, oferta, y exportaciones del sector energético que implican la necesidad de alcanzar un incremento sustantivo en los niveles de inversión en el sector.

“Sin una modificación drástica del marco regulatorio que rigió al sector a lo largo de las últimas décadas difícilmente sean alcanzables grandes niveles de inversión”, señaló Arceo, quien agregó que el monto de inversión contemplado 2030 representa casi el 28% de las inversiones del conjunto de la economía argentina en 2022.

Leé también: Los márgenes mundiales de refinación se achican

En esta línea, consideró que la adopción de un nuevo entorno regulatorio permitiría incrementar sustantivamente los niveles de inversión y, con ello, la producción hidrocarburífera.

“El aumento de la producción permitiría un nivel de exportaciones incremental a finales de la presente década de más de U$S 20.000 millones respecto a las exportaciones verificadas en 2022 y una disminución de las importaciones de casi U$S 8.600 millones en idéntico período”, subrayó.

El nuevo contexto regulatorio,- según la mirada de Arceo- permitirá un aumento progresivo de la producción local, para lo cual se necesitan nuevas leyes.

“En una primera instancia, dicha producción permite la sustitución de importaciones y la ampliación progresiva de las exportaciones hacia los mercados regionales. En la segunda mitad de la década, comienzan a desarrollarse las primeras exportaciones de GNL, alcanzando 11 MTPA a fines de la presente década y más de 20 MTPA a mediados de la próxima década. Además, la instalación de plantas licuefactoras será determinante para expandir las exportaciones de gas natural”, observó.

El experto prevé que en los próximos años la actividad en las áreas petrolíferas de Vaca Muerta se triplicaría respecto al nivel actual y en el caso de las gasíferas sería cuatro veces mayor.

“En términos de finanzas públicas provinciales el aumento de la producción hidrocarburífera representará recursos adicionales por U$S 2500 millones anuales a fines de 2030”, destacó.

Y afirmó que la expansión de la producción de petróleo requiere de un aumento de la capacidad de evacuación desde cuenca neuquina superior al planificado actualmente.

En ese sentido, Arceo consideró que es necesario terminar obras clave como la conclusión de la segunda etapa del gasoducto Néstor Kirchner y la reversión del gasoducto norte, así como de las obras complementarias requeridas.

Se asume, además, que Bolivia dejaría de suministrar gas natural a partir de 2025. “La producción de gas natural, traccionada por el aumento de las exportaciones a los mercados regionales y por la exportación de GNL, permite alcanzar una producción superior a los 220 MMm3/d en 2030.  Se consideran 10 MTPA de exportación de GNL a finales de la presente década”, finalizó.

Mejorenergia.com.ar

Los comentarios están cerrados.