El freno petrolero se hace sentir de lleno en Añelo

La caída de la actividad petrolera y la pandemia dejaron a 200 personas sin empleo. Es un cuadro inédito para un lugar que fue un imán para miles de argentinos.

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El intendente de Añelo, Milton Morales, afirmó hoy que la localidad que es la puerta de entrada a Vaca Muerta tiene 200 desocupados. El dato da cuenta de los efectos de la baja de la actividad en la producción no convencional a la que se sumó en los últimos meses el impacto del coronavirus.

“La situación es caótica, tenemos alrededor de 200 desocupados, realmente, una situación muy compleja y estamos buscando alternativas, presentándonos permanentemente con las empresas, buscando la manera o la forma de poder llevar adelante esa situación”, expresó el jefe comunal en declaraciones radiales.

La localidad había funcionado hasta promediar el año pasado como una usina de atracción para miles de personas de todo el país: los indicadores de empleo y actividad económica impulsados por los desarrollos shale, atraían a quienes no conseguían oportunidades en otros puntos del país.

Ya en 2019 el Municipio debió asumir en algunos casos el pago de pasajes de regreso de estas personas a diferentes provincias. Luego del freno al precio interno del crudo establecido por el gobierno nacional anterior, las áreas petroleras de Vaca Muerta iniciaron un ciclo de baja de la actividad ahora agravado por la pandemia del coronavirus y la falta de resolución del frente macroeconómico.

“Todas las obras de la localidad están detenidas, realmente ha sido muy, muy difícil. Obviamente, estamos buscando las formas de poder ponerlas en marcha, ¿no?”, expresó el intendente.

Profundizando en el actual contexto, sostuvo que le preocupa “muchísimo la situación que se está generando con el tema del trabajo y el empleo”. Expresó que “los trabajadores petroleros han disminuido hoy su transporte, sus traslados hacia la localidad, y realmente nos preocupa muchísimo. Muchísimo la situación que se está generando alrededor, o en torno a la actividad petrolera”.

La localidad confirmó el fin de semana un primer caso de Covid-19, de acuerdo a los datos oficiales.

En otro tramo de sus declaraciones, el jefe comunal se refirió al nivel de actividad en este punto de la provincia, la antesala de los desarrollos de petróleo y gas no convencional.

“Los restoranes están trabajando, la actividad hotelera también está trabajando con todos los protocolos necesarios, pero esas actividades que trabajan, realmente están flexibilizadas”, planteó el intendente, al referirse al ajuste a los protocolos vigentes.

El actual contexto contrasta con el rápido crecimiento que había experimentado Añelo, distante unos 80 kilómetros de la capital provincial. Se estima que pasó de unos 2500 habitantes en 2012 a unos 8.000 en la actualidad, si bien otras cinco mil personas llegaban todos los días al pueblo antes de la pandemia para desempeñarse en toda la cadena de servicios petroleros.

Este crecimiento había planteado también una situación de cuello de botella en los servicios y la disponibilidad de propiedades para alquilar. De hecho, es uno de los lugares más caros del país, con valores asimilables de los los barrios más caros de Buenos Aires.

Hoy esa falta de propiedades tomó la forma contraria: la única inmobiliaria de Añelo tenía el mes pasado en alquiler solo el 10% del total de sus propiedades, unas 240.

Hoy la apuesta del pueblo es, en buena medida, la del resto de las ciudades satélite de Vaca Muerta. La recuperación del sector, una vez que el país logre la variables macroeconómicas que incentiven inversiones, y al mismo tiempo la carrera que permitiría apuntalar un aumento de la producción de combustibles, algo que tendría impacto en la cantidad de petróleo producido en Vaca Muerta.

 

Crédito: lmneuquen.com

 

 

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